La calculadora para dejar de improvisar precios
y cobrar lo que tu negocio necesita

Deja de ser la samaritana en tu negocio
poniendo precios desde el miedo a que no te compren.

No es que no sepas vender.

Es que nadie te enseñó a llevar tu negocio.

Cuando no hay dirección, el precio se pone desde la duda de:

  • Lo que crees que te pagarán,

  • Lo que crees que vales,

  • Lo que cobra tu competencia,

  • Lo que no te haga sentir incómoda.

Y así, sin darte cuenta, acabas cobrando “al tuntún” y sosteniendo un negocio que te exige mucho y te devuelve poco.

Cómo funciona, en la práctica

Accedes a un formulario con 7 preguntas sobre tu servicio actual.

Solo necesitas tener claras las características reales de lo que estás ofreciendo.

Al terminar, recibes por email:

    • Tu precio personalizado,

    • La calculadora, para que la guardes como herramienta,

    • Y las indicaciones para ajustar el precio si lo necesitas.

El cálculo es tuyo y puedes volver a él cada vez que tu negocio cambie.

Quiero compartir contigo...

la misma calculadora de precios que usamos dentro de Sé la Jefa que tu Negocio Necesita, para que puedas entender lo que estás haciendo ahora mismo, ver con claridad si tiene sentido seguir cobrando como hasta ahora y comprobar si el negocio que estás construyendo está alineado con la vida que quieres vivir.

¿Para quién es esta calculadora?

Para emprendedoras que ya están ofreciendo servicios de acompañamiento,
pero sienten que:

  • No saben si su precio tiene sentido,

  • Cobran desde la duda o la comparación,

  • Y su negocio les exige más de lo que les devuelve.

Si llevas tiempo haciendo cosas pero sigues sin dirección clara,
esto es para ti.

¿Qué vas a hacer aquí?

En solo 7 preguntas de un formulario vas a:

  • Poner números a tu tiempo, tus costes y tu implicación real,

  • Ver qué precio necesita tu negocio para sostenerte,

  • Y entender qué piezas no están encajando ahora mismo.

No para decidir rápido,
sino para decidir con más consciencia.

Qué NO es

  • No es una promesa de facturar más.

  • No es un truco para subir precios sin mirar nada.

  • No es un ejercicio motivacional.

Es una herramienta para mirar tu negocio con honestidad
y dejar de improvisar decisiones importantes.

Nota final (muy importante)

Cobrar poco tiene un precio muy alto.
Y no siempre se paga con dinero.

Si ya no quieres seguir improvisando
y necesitas poner orden en tu negocio, este es un buen primer paso.